Sisley, la elegancia de su paleta y la influencia de los ingleses.

Alfred Sisley (París, 1834 – 1899). Este artista franco – británico es el menos conocido de los impresionistas, un pintor de pintores, famoso por la elegancia de su paleta, en la que predominan los tonos grises, y que toma mucho de los artistas ingleses John Constable, William Turner y Thomas Gainsborough.

Aunque de familia inglesa, es un artista francés, procedente de una familia acomodada. A los dieciocho años sus padres le mandaron a Londres para hacer la carrera comercial. Estos años los pasó visitando museos y conociendo a los artistas ingleses de generaciones anteriores.

Las amistades impresionistas de Sisley.

Obtuvo el consentimiento paterno para abandonar el negocio familiar y dedicarse al arte. Al entrar en el estudio de Charles Gleyre, profesor de la Escuela de Bellas Artes de París, conoció a Renoir, Monet y Bazille, de los que se hace amigos, abandonando el estudio para pintar al aire libre el paisaje, plantando su caballete en el bosque de Fontainebleau.

Siguiendo la trayectoria de su grupo, inauguró el Salon des Refusés, y creó la Sociedad Anónima de pintores, escultores y grabadores. Participó en las tres primeras exposiciones impresionistas. Muy influenciado por la obra de Camille Corot y de Charles-François Daubigny, quiso crear su propio camino, aceptando su primera exposición internacional en la galería de Durand-Ruel, pero ni el éxito ni la critica le acompaña. Vivió al borde de la pobreza, con una salud delicada por el reumatismo y cáncer de garganta.

Sisley, paisajista intimista y poético.

Fue un pintor paisajista, que se distinguió de sus colegas por la decisiva intervención en sus cuadros de elementos imponderables, como el agua, la nieve, el cielo, la niebla, por lo que ha sido considerado, junto con Monet, uno de los artistas más puros.

También trabaja paisajes soleados, que contrastan con sus célebres Inundaciones en Port-Marly, sin abandonar las connotaciones intimistas y poéticas.

En la imagen de portada ponemos tres de los cuadros de la serie que pintó con este motivo en 1876. Los dos primeros se encuentran en el Musée d’Orsay en París, y el tercero en el Museo Thyssen Bornemisza de Madrid. En ellos podemos apreciar cómo sabe reflejar Sisley en sus obras, con un mismo motivo, los cambios climáticos, la luz, el agua, los reflejos, el momento álgido de la crecida, con un sentido de serenidad y equilibrio más propio de una laguna que de las violentas aguas del Sena, en los dos primeros cuadros (Orsay), o cómo el sol vuelve a brillar en el cielo y las aguas retroceden a su cauce en el caso del tercero (Thyssen), que le permite a Sisley situar el caballete en el centro de la calle y retomar la perspectiva central común a muchas de sus obras.

La esencia de su inspiración es el paisaje, las figuras en sus pinturas son simples siluetas. Los retratos de sus parientes y las naturalezas muertas son raras en sus obras.

Sisley, el espíritu y la forma más puro del Impresionismo.

Tiene una marcada influencia del arte japonés. Con respecto a las temáticas, se muestra sensible al paso de las estaciones, le encanta traducir la primavera con huertos en flor, el invierno con campos nevados.

Representa el espíritu y la forma más puros del impresionismo, por el tratamiento de las variaciones atmosféricas, la delicadeza de sus toques y de sus colores. Y tras decir todo esto, también añadir que se le reprocha su falta de evolución en la pintura, y en sus investigaciones y motivos pictóricas.

Sisley, artista falsificado.

El éxito que no tuvo en vida, ocurrió justo después de su muerte. Se han descubierto un número impresionante de falsos Sisley; de hecho, en su día en Tasararte tuvimos que dar por falsa una obra firmada por Sisley que procedía de una colección particular en Galicia. Además de sus falsificaciones, las obras de su hija Jeanne, llevan legítimamente la firma “Sisley”, por lo que genera también confusión.

Esto es todo por hoy, gracias por leernos. La semana que viene hablaremos de Edgar Degas, a la siguiente de Berthe Morisot, y finalizaremos las series de los impresionistas con Mary Cassatt en nuestro blog, www.tasararte.com/blog/.

Alfred Sisley – La nieve en Louveciennes (La Neige à Louveciennes), 1878. Óleo sobre lienzo. 61 x 50 cm, Musée d'Orsay, París.
Alfred Sisley – La nieve en Louveciennes (La Neige à Louveciennes), 1878. Óleo sobre lienzo. 61 x 50 cm, Musée d’Orsay, París.
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