PhotoEspaña, un regalo para los ojos,

La importancia de la fotografía

En las últimas décadas la fotografía ha ido adquiriendo cada vez más auge como medio de expresión artística. Hay que distinguir claramente las diferencias entre la fotografía documental y la fotografía como arte; se puede intuir la diferencia. Por este motivo, surge la necesidad de PhotoEspaña.

Un regalo para los ojos. Vértigo.

Todos los años, por estas fechas, los amantes de la fotografía estamos de enhorabuena; llega PhotoEspaña, un regalo para los ojos.

Unas cifras que casi dan vértigo, una borrachera de exposiciones, un total de 85 de ellas con obras de 296 artistas, actividades para profesionales y público, una gran cantidad de sedes en donde se celebran, cuarenta en total para la Sección Oficial, a las que hay que sumar otras treinta galerías de Madrid que participan en el Festival Off. A las sedes oficiales de Madrid, Alcobendas, Alcalá de Henares, Segovia y Zaragoza, se suma este año Santander con una buena cantidad de propuestas, y algún evento más podemos encontrar en Barcelona, Almería y Cuenca. Y todo ello desde el 5 de junio que se estrenó hasta el próximo 1 de septiembre que se clausura. Nos movemos entre el vértigo y el pánico si queremos abarcarlo todo.

No podemos hablar de todas.

Imposible hacerlo (hablar de todas las exposiciones), así que, sin desmerecer al resto, mencionaremos sólo algunas.

Este año Susan Bright es la comisaria invitada. Su proyecto lleva por título ¿Déjà vu?, en el que reflexiona sobre la tradición y la contemporaneidad, ideas y tradiciones del pasado que son completamente relevantes para nuestros días. Lo hace con un conjunto de cinco exposiciones de los artistas Patrick Pound, Elina Brotherus, Clare Strand, Laura Letinsky – Sharon Core y Délio Jasse.

Cierta debilidad tenemos por el fotógrafo Dionisio González, y no podemos dejar de mencionar su exposición Isla de Cemento (Concrete Island) en Ivorypress en Madrid, un trabajo acerca de la arquitectura brutalista que surgió en Europa en los años 50 del pasado siglo. El Brutalismo es una corriente arquitectónica en la que arquitectos, planificadores y urbanistas trataron de crear ciudades y proyectos alternativos en un contexto de posguerra inspirados por los logros tecnológicos de la industria bélica y la investigación aeroespacial.

Lo cierto es que las ideologías brutalistas fracasaron por el uso monolítico del hormigón, por su dureza sensorial y por el índice de criminalidad que se afianzaba en los espacios ciegos, los corredores y los pasillos; también por la desconexión con el entorno urbano, al que trata de sustituir con gestos autosuficientes, y a la conversión de estas grandes estructuras en guetos autoexcluyentes al alejarse las clases medias y acomodadas de estas comunas residenciales.

Dionisio González ha fotografiado estas grandes estructuras, y nosotros podemos disfrutar de sus imágenes con esas arquitecturas de formas contundentes que en los más de los casos devinieron en distópicas.

Esto es todo por hoy, buen fin de semana hasta la próxima entrada en nuestro blog www.tasararte.com/blog/

Dionisio González – Trans Actions 13, 2018 © Cortesía de Ivorypress.

Dionisio González – Woog house C5, 2018 © Cortesía de Ivorypress.

Dionisio González – Casa Losey, 2018 © Cortesía de Ivorypress.

(Visitada 25 veces, 1 visitadas hoy)