Los comienzos de Miguel Ángel en Florencia.

En esta ocasión vamos a hablar de Miguel Ángel Buonarroti (1475 1564), en su vertiente pictórica y escultórica. Era un artista florentino, que se educó en esta misma ciudad. Trabajó en el taller de pintura de Domenico Ghirlandaio. Más tarde, en el taller de escultura de Bertoldo, quien le dio acceso a la colección de antigüedades de los Medici. En sus primeros trabajos, ya se aprecia que parten del conocimiento del arte antiguo y del estudio de la obra de Donatello.

El primer viaje a Roma.

En 1496 realiza una pequeña estancia en Roma, en donde ejecutó su obra “Baco” para el banquero Jacopo Galli, y la “Piedad” que hoy se encuentra en El Vaticano, para un Cardenal francés. Esta última ya ofrece una solución satisfactoria para el problema de la composición, la necesidad de armonizar las escalas de un cuerpo de varón adulto, descansando sobre un organismo femenino más pequeño.

Miguel Ángel regresa a Florencia.

Ya en su regreso a Florencia, Miguel Ángel ya había conseguido cierto renombre, y consiguió varios encargos. La obra más conocida de esos años es el “David”, de la Piazza della Signoria, en el agitado contexto político de Florencia de finales del siglo XV. La obra, de un tamaño colosal, causó bastante impresión, tras su colocación en la plaza frente al Palacio. En esta obra, se demuestra su profundo conocimiento de la estatuaria antigua, que queda patente en el preciso trabajo de anatomía del cuerpo, y en el cálculo de las proporciones, culminando el proceso de reconstrucción de los modelos clásicos que se había emprendido en el Cuatrocientos. En esta obra, hay un claro contraste entre la serenidad y la idealización del rostro, y entre la tensión y la definición anatómica del cuerpo, y en concreto hay que observar con detenimiento las manos.

Miguel Ángel Buonarroti – David, 1501 – 1504. Mármol blanco. 517 cm. de altura, 5.572 kg. Galeria de la Academia, Florencia, Italia. 

Miguel Ángel es posible que realizara disecciones de cadáveres, y empleó muchas horas en el estudio anatómico de modelos vivos. A sus 25 años, y a comienzos del siglo XVI (1500), ya era el artista más importante de Florencia junto a Leonardo da Vinci.

Más viajes entre Roma y Florencia.

Fue llamado a Roma por el Papa Julio II para diseñar su sepulcro monumental, pero quedó inconcluso por su involucración en el inicio de las obras de la nueva Basílica de San Pedro en el Vaticano. En este mismo periodo estuvo trabajando también en la decoración de la Capilla Sixtina. El resultado colocó su trabajo entre los referentes fundamentales del arte del Renacimiento. El encargo inicial (1508 – 1512) era le decoración “al fresco” de la bóveda de la Capilla. Para ello, se eligieron temas del Antiguo Testamento, de antepasados de Cristo, de las nueve historias del Génesis, pero conforme fue avanzando se fueron introduciendo variantes en su lenguaje. Redujo el número de personajes y aumentó su escala. Ello facilitaba la comprensión de la historia, contemplada desde el suelo, y mejorando su claridad; implicaba un viraje desde la narración hacia una mayor abstracción simbólica. Ello motivaba un debate importante ante la Reforma, que amenazaba a la Iglesia por aquel entonces.

En un intermedio entre la creación de la bóveda de la Capilla Sixtina y el fresco del Juicio Final, realizó numerosos trabajos, como el grupo escultórico y funerario de la Sacristía Nueva de San Lorenzo, capilla funeraria de los Médicis.

En 1530 regresa a Roma para trabajar en los frescos del Vaticano, ya que un incendio había dañado el trabajo de Perugino, que decoraba el altar mayor. Esta obra no estuvo exenta de fuertes controversias, por sus desnudos. La obra, iconográficamente, aborda uno de los asuntos clave de la historia cultural del Renacimiento: El Juicio Final y la salvación del hombre y la Cristiandad.

La restauración del grupo escultórico de Laocoonte.

Miguel Ángel, con sus obras, hizo avanzar el modelo artístico heredado. Mejoró la representación de la realidad visible y la vivacidad de las figuras. Su fidelidad al dibujo, propio de la Escuela Florentina, se concretaron en un estudio del comportamiento anatómico y expresivo de las figuras.

El descubrimiento del grupo escultórico “Laocoonte” y su encargo de restaurarle, fue un episodio clave. Apareció en 1506 en Esquilino, es una creación fundamental de la Grecia tardoclásica y Helenística, que se corresponde con el siglo IV antes de Cristo. Esta obra pasó a formar parte de las colecciones papales. La representación del sufrimiento del sacerdote troyano ante la muerte de sus hijos, mostraba un nuevo camino para la expresión dramática, a través de una articulación muy tensionada de las figuras y de la disposición de una musculatura que amplificaba la potencia y la tracción más allá de la realidad.

Grupo escultórico El Laocoonte y sus hijos. Copia en mármol del Siglo I d. C. de un original en bronce del Siglo III a. C., hecha por los escultores Atenodoro, Polidoro de Rodas y Agesandro, de la escuela de Rodas. 245 cm. de altura. Museo Pío-Clementino, Ciudad del Vaticano.
 La Terribilitá de Miguel Ángel.

La conocida Terribilitá, que sus contemporáneos apreciaron en Miguel Ángel, consistía en el uso de la exageración anatómica como recurso expresivo, la anatomía como herramienta de captación psicológica. En la obra de Miguel Ángel y la razón de su éxito, es culminar los ideales clásicos dando un salto hacia el Manierismo (periodo de transición entre el Renacimiento y el Barroco).

Sus piedades más tardías fueron un auténtico laboratorio de experimentación formal; privilegia la transmisión de ideas por encima de la generación de ilusión de la realidad. No termina estas piezas, utiliza su capacidad de sugerencia; este non finito puede asemejarse a la deriva del arte posterior, a 1800.

El mito de Miguel Ángel.

La reputación y el reconocimiento social que alcanzó en vida no tienen precedentes. Se convirtió en un mito en toda Europa. Giorgio Vasari, en sus “Vidas”, le otorga un espacio central, como el artista más importante de la Historia del Arte.

Y este es nuestro pequeño homenaje a una de las figuras claves en la Historia del Arte. Gracias por leernos, nos despedimos hasta la próxima entrada en nuestro blog www.tasararte.com/blog/

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