Laura Torrado y El desvanecimiento de la belleza.

Introducción: El  Museo como escenario.

En Madrid, muy cerca del Parque del Retiro, en la calle Montalbán, se encuentra la actual ubicación del Museo Nacional de Artes Decorativas (MNAD). El edificio es el antiguo palacio de verano de la duquesa de Santoña, erigido en 1878. El conjunto de edificio y colecciones fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1962.

El MNAD es uno de los más antiguos y ricos del llamado Triángulo del Arte o Triángulo de Oro de Madrid, en el que se encuentran los principales museos de la ciudad: el Museo del Prado, el Museo Thyssen-Bornemisza y el Museo Reina Sofía, además de otros tantos en la zona como CaixaForum, Tabacalera, Casa de América, o el Arqueológico por mencionar algunos.

El Museo de Artes Decorativas sigue el ejemplo del Victoria and Albert Museum de Londres ilustrando el devenir de las llamadas Artes Menores o Artes Industriales, es decir, muebles, cerámicas y vidrio, textiles, etc., mostrando la evolución de los materiales, las técnicas de fabricación, las formas y las funciones de los objetos de uso desde el siglo XIV hasta nuestros días. Exhibe unos 1.600 objetos de los aproximadamente 70.000 que posee.

La propuesta: El desvanecimiento de la belleza.

En este ambiente, en este escenario que nos abre una ventana al discurrir de la vida cotidiana de antaño, de nuestros abuelos y bisabuelos, en ese paseo por el tiempo, mucho decimonónico, es en el que la artista Laura Torrado nos hace una propuesta en modo de exposición a base de intervenciones en este escenario descrito.

La exposición lleva por título El desvanecimiento de la belleza, se inauguró el pasado 7 de noviembre y la podremos visitar hasta el próximo 26 de enero. Está en las plantas segunda y tercera de la exposición permanente y consiste en intervenciones, obras suyas, fotografías, dibujos, cerámicas, telas, “retazos” que se integran, solapan, confunden y dialogan con la colección permanente del museo. Muchas de estas intervenciones podríamos definirlas como “discretas”, por lo que cuesta darse cuenta de su presencia, mientras que otras, directamente nos abordan a la vista.

El mensaje: Un diálogo entre lo nuevo y lo antiguo. El devenir de la materia.

El proyecto que Laura Torrado propone para el Museo de Artes Decorativas tiene como objetivo principal generar un dialogo con distintas piezas y estancias del Museo, donde se aborde las poéticas de lo efímero y lo cambiante, a través de la exaltación de la belleza como hilo narrativo y retórica estética. Un diálogo entre la vida, que emerge como fuente de erotismo y belleza convulsa, y la muerte, la desaparición, la caducidad y el desvanecimiento de la belleza.

En palabras de la artista, “La belleza es pulsión de vida convulsa, excesiva y erótica, que nos traslada de forma inmediata y perversa a la decrepitud, a la extinción, a la no existencia. A través de lo que podríamos denominar una estética o poética del desecho, crear un relato visual de la ostentación del todo frente a la nada”.

Merece la pena visitar El desvanecimiento de la belleza y pasear por esas salas, conocer nuestro pasado, nuestras costumbres, “jugar” a encontrar todas las propuestas que nos propone Laura Torrado y disfrutar de ese diálogo entre el pasado y el presente; el futuro ya vendrá. Esto es todo por hoy, buen fin de semana hasta la próxima entrada en nuestro blog www.tasararte.com/blog/

Laura Torrado – Si te quise 1995-2013. Fotografía enmarcada de 120 x 190 cm. en la recreación de la Cocina del Museo.

Laura Torrado – Vida Suspendida, 2017. Fotografía enmarcada. 30 x 40 cm. En el Oratorio.

Laura Torrado – Durmiente, 2019. Grafito sobre papel. 30 x 40 cm. En el Dormitorio, encima de la cama junto a otros dibujos y bocetos.

Vida Suspendida, 2018. Fotografía enmarcada. 30 x 45 cm. En el Dormitorio.

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