La serenidad y la maestría en la obra de Fra Angelico.

La serenidad y la maestría en la obra de Fra Angelico.
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Las culturas se solapan.

Hoy en día los cambios se producen a una velocidad vertiginosa, apenas hace unos pocos años no teníamos internet ni teléfonos móviles ni computadoras. Antes, los ritmos eran otros; los cambios se sucedían más lentamente.

Las culturas se solapan, las artes, por tanto, también. No son procesos “de la noche a la mañana”, en la que acaba un periodo y comienza otro; hay una transición de una etapa a otra.

En concreto nos referimos a la transición del arte Gótico al Renacimiento, con un especial hincapié en el Quattrocento, y centrándonos en ese personaje principal que es Fra Angelico, protagonista de este artículo y de la maravillosa exposición que se acaba de inaugurar en el madrileño Museo del Prado, “Fra Angelico y los inicios del Renacimiento en Florencia”.

La transición. A caballo entre el Gótico y el Renacimiento.

El arte Gótico se desarrolló en Europa Occidental en la Edad Media tardía, desde mediados del siglo XII hasta el Renacimiento italiano en el siglo XV (en otras zonas de Europa pervivió más tiempo). El Quattrocento se le considera la antesala o primera fase del Renacimiento, es uno de los periodos más importantes del panorama artístico europeo, ocupa todo el siglo XV (de ahí su nombre), tuvo su nacimiento en Italia y el núcleo más importante fue Florencia, con una economía muy rica y de carácter comercial y que se convirtió en la ciudad más vanguardista de las artes. El Renacimiento como movimiento cultural nace en Florencia y se extiende después por toda Europa durante los siglos XV y XVI.

El Quattrocento y Renacimiento suponen el cambio de la Edad Media a la Edad Moderna, una evolución en la que fue decisiva la influencia del Humanismo, que supuso el cambio nada más y nada menos del teocentrismo al antropocentrismo, en el que Dios deja de ser el centro del universo y se coloca al ser humano como medida y centro de todas las cosas; toda una revolución para la época.

Fra Angelico. De iluminador a iluminado.

En este contexto, situamos a Fra Angelico como personaje principal de la extraordinaria exposición del Museo del Prado y que investiga en el valor artístico del primer Renacimiento florentino, en torno a 1420 y 1430.

Fra Angelico (Vicchio di Mugello, Florencia, H. 1395 – Roma, 1455 ). Su nombre secular es Guido di Pietro. Se sabe que se trasladó, aunque se desconoce la fecha, a la ciudad de Florencia junto con su hermano Benedetto, y que ambos ingresaron en el taller de manuscritos de la parroquia de San Miguel Visdomini. Benedetto se formó como copista, y Guido como iluminador de misales y otros libros religiosos. Ese hacer minucioso de adornar con ilustraciones, letras capitales, dar color a las figuras, bordes y miniaturas suponía un arte en sí, y explica su posterior maestría en obras de pequeño formato.

Fra Angelico supo combinar la elegancia decorativa del Gótico con el estilo más realista del Renacimiento, su obra se considera un intento de armonizar lo religioso medieval con la nueva estética renacentista italiana. Integra un humanismo cristiano (que quiere recuperar por el peligro de paganismo que traen los nuevos vientos del Renacimiento) con las nuevas características artísticas. Destacó especialmente por las expresiones de devoción en los rostros y su utilización del color, que consigue dar mayor intensidad emotiva a la obra.

Su capacidad en la representación del movimiento y la creación de planos de profundidad a través de la perspectiva lineal le confirman como uno de los pintores más importantes de la época.

Era un hombre de extraordinaria devoción. Giorgio Vasari dijo de él que poseía un raro y perfecto talento, y que “nunca levantaba el pincel sin decir una oración ni pintó un crucifijo sin que las lágrimas resbalaran por sus mejillas”. Fue beatificado por el Papa Juan Pablo II en 1982.

La exposición.

La muestra gravita en torno a la obra de Fra AngelicoLa Anunciación”, que se exhibe ahora en toda su plenitud tras su reciente restauración por el Museo del Prado. Junto a ella se pueden contemplar la “Virgen de la Granada”, incorporada a la colección del Prado en 2016, y otras 40 obras de Fra Angelico, así como  de otros pintores contemporáneos como Masaccio, Masolino o Filippo Lippi, y de escultores como Donatello o Ghiberti, hasta un total de 82 obras, la mayoría de las cuales nunca se han podido ver en España.

Está comisariada por Carl Brandon Strehlke, Conservador Emérito del Philadelphia Museum of Art, reconocido experto en Fra Angelico y otros maestros del Renacimiento florentino, y la podremos visitar hasta el próximo 15 de septiembre. Esto es todo por hoy, buen fin de semana hasta la próxima entrada en nuestro blog www.tasararte.com/blog/

Fra Angelico – La Virgen de la granada, h. 1426. Temple sobre tabla. 87 x 59 cm. Museo del Prado.

Fra Angelico – La Virgen de la granada, h. 1426. Temple sobre tabla. 87 x 59 cm. Museo del Prado.

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