La importancia de la fotografía en los Impresionistas.

La propuesta del Museo Thyssen de Madrid.

El Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid acaba de inaugurar la exposición “Los Impresionistas y la Fotografía”, una propuesta que aborda la estrecha relación y la influencia que la fotografía ejerció en aquellos pintores inconformistas de finales del siglo XIX en Francia y que dieron lugar a ese movimiento que hoy definimos como Impresionismo.

La muestra parte de unas preguntas en torno a las cuales se construye la experiencia: ¿Cómo se relacionan pintura y fotografía? ¿Qué papel otorgamos hoy a la cámara fotográfica? ¿Qué valor tiene la imagen?

Los Impresionistas y la Fotografía está comisariada por Paloma Alarcó (Jefe de Área de Conservación de Pintura Moderna del Museo), y se articula en nueve capítulos temáticos en los que confluyeron los intereses de pintores y fotógrafos: El bosque, Figuras en el paisaje, El agua, En el campo, Los monumentos, La ciudad, El retrato, El cuerpo y El archivo.

Sin ser demasiado extensa -pero sí lo suficientemente intensa-, presenta sesenta y seis óleos y obras sobre papel y más de cien fotografías, y estará abierta hasta el próximo 26 de enero de 2020. con obras de Édouard Manet, Edgar Degas, Paul Cézanne, Claude Monet, Camille Pissarro, Pierre-Auguste Renoir, Alfred Sisley o Eugène Boudin, por citar a algunos. Y fotografías de, entre otros, Eadweard Muybridge, Constant Puyo, Olympe Aguado o Gustave Le Gray.

Los Impresionistas.

El Impresionismo es un movimiento artístico, principalmente pictórico, que surgió en Francia a finales del siglo XIX. Este conjunto de artistas se unieron en contra de las fórmulas artísticas impuestas por la Academia Francesa de Bellas Artes, que fijaba los temas a seguir y patrocinaba las exposiciones oficiales en el Salón parisino.

El objetivo de los impresionistas era conseguir una representación del mundo espontánea y directa. A pesar de no presentar una nueva teoría estética, los impresionistas estudiaron una nueva manera de pintar y buscaron de forma casi unánime la impresión fugitiva que se desea captar y que constituirá el tema del cuadro.

La importancia de la fotografía en los Impresionistas.

Porque la Historia no se compone sólo de puntos o conceptos aislados (Impresionismo, Fotografía), sino que su verdadera comprensión está en las relaciones entre éstos. Si hay una innovación tecnológica que ha influido en la pintura impresionista, esa es sin duda la fotografía.

La captación fotográfica de imágenes reales progresó espectacularmente hacia la mitad del siglo XIX, desde los experimentos de daguerrotipia en 1839, hasta las primeras cámaras portátiles (con el invento de George Eastman de la película flexible en 1884). Monet tuvo hasta cuatro cámaras, y Degas experimentó con una de las primeras cámaras portátiles de Kodak.

La fotografía permitía captar con total fidelidad las luces efímeras de los paisajes y el quehacer cotidiano de la gente. Al ofrecer diversas versiones de un mismo estímulo con apariencias distintas, la fotografía animó a los impresionistas a investigar sobre fenómenos perceptivos relacionados con el color, antes que a hacer estudios descriptivos de la realidad. Para los impresionistas la experiencia personal, y cómo se sentían sobre ella, era más importante que la propia realidad.

La fotografía estimuló a los impresionistas para elaborar audaces composiciones, como figuras en contrapicado, o escenas incompletas que ayudaban a crear el efecto de inmersión del espectador en la escena, dando la sensación de que el cuadro se extendía más allá de los límites del marco, dentro de la vida misma del espectador. Este recorte del encuadre dejando abierto e incompleto el primer plano se denomina “desbordamiento del primer plano”, y era un recurso muy utilizado por Degas.

Concluimos.

El invento de la fotografía supuso, evidentemente, un antes y un después en la manera de percibir la realidad y, consecuentemente, en la forma de hacer arte.

A partir de la fotografía y la consecuente entrada a un arte moderno de la mano del impresionismo, la evolución de la pintura ha sido irrefrenable.

Lo que nació como una invención que podría haber supuesto el desbanco de la pintura por su representación fiel de la realidad al final ha supuesto el nacimiento de nuevas vías y lenguajes del arte. Del Impresionismo al Cubismo, el arte Abstracto, Expresionismo y todos los movimientos y manifestaciones habidos hasta la actualidad, el Arte Conceptual o la Performance, la idea de la obra como obra en sí mismo. Nada de esto hubiera sido sin la invención de la Fotografía.

Esto es todo por hoy, buen fin de semana hasta la próxima entrada en nuestro blog www.tasararte.com/blog/

Edgar Degas - Bailarina basculando (Bailarina verde), 1877-79. Pastel y gouache sobre papel. 64 x 36 cm. © Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid.

Edgar Degas – Bailarina basculando (Bailarina verde), 1877-79. Pastel y gouache sobre papel. 64 x 36 cm. © Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid.

Pierre-Auguste Renoir – Mujer con sombrilla en un jardín, 1875. Óleo sobre lienzo. 54,5 x 65 cm. © Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid.

Constant Puyo – Desnudo femenino en la naturaleza, c. 1900. Papel a la goma bicromatada. 24,1 x 34,4 cm. Musée français de la Photographie, Bièvres. © Musée français de la Photographie / Conseil départamental de l’Essonne, Benoit Chain.

Édouard Manet - El ferrocarril, 1873-1874. Acuarela y gouache sobre fotografía de Anatole Godet (papel a la albúmina). 18,9 x 22,7 cm. © Colección privada.

Édouard Manet – El ferrocarril, 1873-1874. Acuarela y gouache sobre fotografía de Anatole Godet (papel a la albúmina). 18,9 x 22,7 cm. © Colección privada.

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