Hace algunas semanas dedicamos al Impresionismo páginas y páginas, ahora vamos a hablar, por petición de nuestros lectores, del Postimpresionismo, del Neoimpresionismo y de Georges Seurat.

Postimpresionismo.

El término Postimpresionismo lo aplica por primera vez un crítico anglosajón llamado Roger Fry. En 1910 se celebró una exposición de cuadros franceses en Londres, recogía obra de Paul Gauguin, Vincent Van Gogh, Paul Cézanne, Seurat, Paul Signac y Paul Sérusier entre otros; en su día, ya hablamos de Gauguin, Cézanne y Van Gogh. Fry acuñó el término Postimpresionismo para englobar a un nuevo grupo y nuevos artistas difíciles de clasificar por la diversidad de estilos, tendencias y genialidades que conllevaba.

El Postimpresionismo es un episodio de la historia del arte contemporáneo confuso y complejo, una amalgama que transcurre y en la que conviven, durante veinte años, el Simbolismo, los Nabis, el Cloisonismo, Puntillismo, Sintetismo, junto a las ya conocidas figuras independientes.

Cézanne, Van Gogh y Gauguin influirán decisivamente en la posterior evolución de la pintura europea, ofreciendo las bases y el discurso estético para la aparición del Expresionismo, el Cubismo y la Abstracción. Repudiaban el compromiso con el Realismo, y se interesaron por aquella temática de la que habían renegado sus antecesores: leyendas literarias, temas históricos y académicos o religiosos. Por ejemplo, los Nabis hicieron de estos asuntos su carta de presentación.

Contexto histórico del Postimpresionismo.

Podría decirse que la motivación esencial que implica la aparición del Postimpresionismo fue el desgaste y la crisis del Impresionismo, además de los fenómenos históricos y sociales que marcaron esta época. Señalemos brevemente la Guerra Franco Prusiana, la Comuna de París, el caso Dreyfus, el rearme reaccionario del catolicismo propuesto por Pio IX. Y a todo ello sumamos que en 1886 se publica en París el Manifiesto del Simbolismo, redactado por Jean Moréas, y que daba importancia a la imaginación, presentando temas misteriosos e irracionales, fantásticos y visionarios.

Ese mismo año, en el Salón del los Independientes, Georges Seurat presenta una obra sorprendente e inaudita, “Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte” (Un dimanche après-midi à l’Ile de la Grande Jatte) (también conocida como “La Grande Jatte”); con esta pintura, se cerraba un periodo y se abría un capítulo nuevo de la historia de la pintura.

Seurat y el Neoimpresionismo.

El término Neoimpresionismo lo acuña el crítico de arte francés Félix Fénéon en 1887 para caracterizar el movimiento artístico de fines del siglo XIX liderado por Georges Seurat y Paul Signac.

Georges Seurat nace en 1859 y muere en 1891. Es el fundador de un nuevo estilo, denominado Puntillismo o Divisionismo, que comportaba una técnica completamente renovadora. Aplicó puntos diminutos de color, con una precisión metódica, para componer temas en cuadros de grandes dimensiones, que realizaba en su taller basándose en bocetos y preparaciones, alejados del pequeño formato y de la contemplación espontánea.

Seurat y la teoría del color.

Desde su primera composición en 1883, titulada “Un baño en Asnieres”, intentó aplicar las teorías científicas del color del químico francés Michel Eugéne Chevreul. Según este científico, los colores actúan conforme al principio del contraste simultáneo, y se dividen en colores primarios y secundarios, que son compuestos o binarios. No vamos a desarrollar en este post intensamente lo que intentó de forma científica Seurat, pero sí que adoptó de forma dogmática el concepto de yuxtaposición de colores, para combinarlos a los ojos del espectador, obteniéndose así la cualidad vibratoria de la luz tal y como se percibe en la naturaleza.

Antonio Canova – Un baño en Asnieres (Une baignade à Asnières), 1884. Óleo sobre lienzo. 200 cm × 300 cm. National Gallery de Londres, Reino Unido.
Geroges Seurat – Un baño en Asnieres (Une baignade à Asnières), 1884. Óleo sobre lienzo. 200 cm × 300 cm. National Gallery de Londres, Reino Unido.
Seurat: La Grande Jatte.

La Grande Jatte” es un alegato de nueva doctrina artística en la que el color se somete al ideal científico y a la primacía de la razón. Aplica infinitos puntos densamente dispuestos unos junto a otros, utiliza siempre colores primarios. Con ello consigue una composición solemne y serena, armónica y silenciosa, dominada por el orden y la geometría, fría e inmóvil, una geometrización compositiva, confiriéndole la cualidad intemporal al cuadro.

Seurat siguió estudiando teorías científicas, basando también sus creaciones en las teorías de Charles Henry, que sostiene que los diferentes tipos de líneas y colores tienen cualidades expresivas y podría obtener del espectador ciertas emociones. Tras pintar “La parada del circo(1887-88), “El jaleo (Le chahut)” (1889-90) y “El Circo” (1891), muere de difteria a los treinta y dos años, y su discípulo, Paul Signac, se convirtió en el principal representante de la práctica Divisionista y teórico del movimiento Neoimpresionista; a él le dedicaremos la semana que viene.

Esto es todo por hoy, gracias por haber llegado hasta aquí, nos despedimos hasta la próxima entrada en nuestro blog www.tasararte.com/blog/

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