Velázquez.

Hoy vamos a profundizar en la vida de uno de los artistas más importantes del mundo: Diego Rodríguez de Silva y Velázquez.

Velázquez nació en Sevilla en 1599 y es el primogénito de una familia con seis hijos. Su padre era de origen portugués, de Oporto, por eso utiliza el apellido de su madre delante.

Los comienzos de Velázquez.

Empezó a los once años a trabajar en el taller de  Francisco Herrera el Viejo, y pronto ingresa en el taller de Francisco Pacheco, a través del cual obtuvo una rígida formación por la que pudo independizarse como “Maestro Pintor”.

Además de practicar el dibujo y la técnica pictórica, se siente interesado por el libro “Philosofía Secreta, obra literaria de Pérez Moya, publicado en 1585, el más importante tratado de iconografía mitológica escrito hasta entonces. La pintura ha sido la mejor transmisora de los mitos griegos, relatados de forma poética y sugestiva. Ello también ocurrió con la literatura, que comenzó a dejarse llevar por una corriente mitológico burlesca, cultivada por escritores como Góngora, Lope de Vega, Cervantes o Quevedo, y ello se refleja en varias de sus obras. En el caso de la pintura, cualquier deshonestidad, como los desnudos, podía ser censurados por la Inquisición.

Velázquez se casa con Juana Pacheco, hija de su maestro.

En 1620 se casa con Juana Pacheco, hija de su maestro. En una primera época, se desarrolla en su obra un estilo con influjos tenebristas, caravaggiesco; de ahí parte “Vieja friendo huevos”, hoy en Edimburgo, “El aguador de Sevilla”, en Londres, y “La adoración de los Magos”, en el Museo del Prado, donde aparece retratada Juana, su mujer, Pacheco, su suegro, y podemos ver cómo era él físicamente, ya que incluye su figura como el rey Mago que aparece en primer término.

A partir de aquí, él sabe lo que vale e intenta pintar a Felipe IV, sin conseguirlo. En 1623, su suegro le acompaña a la Corte, consiguiendo la protección del conde-duque de Olivares. Realizó el retrato del monarca e hizo varios retratos de su protector, que le valió en nombramiento de Pintor de Cámara del Rey.

Sus obras mitológicas, como “El triunfo de Baco”, también llamado “Los borrachos”, reflejan un pensamiento estético próximo a las novelas picarescas.

Velázquez conoce a Rubens y marcha a Italia.

En 1628 conoce a Rubens, manteniendo un contacto directo con él, y le influyó para viajar a Italia, y así completar su formación y cambiar su orientación y estilo en pintura. Embarca rumbo a Italia, estudió la obra de Leonardo, Miguel Ángel, Rafael, Tiziano y Tintoretto.

La fragua de Vulcano” y “La túnica de José” son de esta época. En Nápoles conoció a José de Ribera, el Españoleto, teniendo con él in interesante contacto artístico.

De regreso a España, recibió importantes encargos para el Palacio del Buen Retiro, como “Las Lanzas” (o “La rendición de Breda”), y varios retratos ecuestres y de caza para la Torre de la Parada, época en la que pinta la “Venus del espejo” y “Cristo crucificado”.

Al mismo tiempo que trabajaba como pintor, recibió encargos como Aposentador Mayor de Palacio, Ujier de Cámara, de Veedor y de Adquisidor de obras, nombramientos que ralentizaban su producción artística.

En 1644 fallece la reina Isabel de Borbón (o Isabel de Francia, esposa de Felipe IV), su suegro Pacheco y el príncipe Baltasar Carlos. En 1633 es nombrado Alguacil de Casa y Corte.

Velázquez: de nuevo a Italia.

Más adelante, vuelve a Italia para comprar obras de arte por encargo de Felipe IV para el Alcázar madrileño. En 1651 se embarca en Málaga para ir a Trento a recibir a Mariana de Austria, futura segunda esposa de Felipe IV. Visita Milán, Florencia, Módena, Roma y Nápoles. Retrata al Papa Inocencio X.

En 1651 desembarca en Valencia con una abundante número de obras de arte para la Colección Real. Fruto de estos viajes son las vistas del jardín de Villa Médici: La entrada a la gruta y El Pabellón de Cleopatra-Ariadna, manifiesto antecedente impresionista. En este periodo, de gran consideración, se le concede el privilegio de un alojamiento en la Casa del Tesoro, edificio anexo al Alcázar y habitado por funcionarios reales.

Velázquez, la Orden de Santiago y etapa final.

Los siguientes años consigue el hábito de la Orden de Santiago, ennobleciéndose él y toda su familia. Es un periodo de plena madurez, en el que crea “Las hilanderas” y “Las Meninas”; en esta última se retrata ya con la Orden de Santiago.

Al final, ya con 61 años,  muere de agotamiento, tras organizar la entrega de Maria Teresa de Austria y Borbón al rey Luis XIV de Francia. Fue un 6 de agosto, y a los catorce días, el 14, falleció también su esposa Juana.

Esto es todo por hoy, nos despedimos hasta la próxima entrada de nuestro blog www.tasararte.com/blog/.

Velázquez – Las Meninas, 1656. Óleo sobre lienzo, 320,5 x 281,5 cm. Museo Nacional del Prado, Madrid. Sala 012.
Velázquez – Las Meninas, 1656. Óleo sobre lienzo, 320,5 x 281,5 cm. Museo Nacional del Prado, Madrid. Sala 012.
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