Como vimos en el blog anterior, que hablamos de “El tránsito de la Virgen”, esta obra de Caravaggio fue objeto de duras discusiones en el seno de la iglesia Católica.

En la leyenda dorada dicen que en el momento de expirar, los Apóstoles, convocados por el Espíritu Santo, se hallaban presentes acompañando a María. La obra, de extraordinaria modernidad, insiste en la terrenalidad de la protagonista, que yace en un catre de madera.

Caravaggio quiso incluir mujeres maltratadas, arrepentidas, cerca de la más temprana actualidad. Nadie fue capaz de entender que Caravaggio proponía una forma distinta de meditar acerca de la muerte; al contrario, los frailes sólo vieron “una puta asquerosa, exhibida en su altar, que ofendía con sus pies desnudos y su vientre hinchado”. Y para más escarnio, era público que había utilizado como modelo a una prostituta conocida por ser su amante.

Para rechazar la obra, se aplicó el concepto de decoro, por ser lasciva e irrespetuosa. Caravaggio se había cargado de un plumazo la majestuosidad de la madre de Dios, insistiendo en su humanidad vergonzante. Los frailes, Carmelitas Descalzos, rechazaron cualquier muestra de humanidad, deshaciéndose de la obra. Es más, les molestó el interés que la obra despertó entre los entendidos y amantes del arte.

Caravaggio: de Roma a Nápoles, huyendo de la justicia.

La escalada de violencia en la que Caravaggio estaba inmerso culmina en 1606, tras la muerte de uno de sus adversarios. Se encuentra en que la única manera de salvar su vida es el destierro. Ese mismo año ya está en Nápoles, bajo la protección de los poderosos Colonna, que le brindaron un recibimiento por todo lo alto y le abrieron las puertas del mundo artístico napolitano. Su llegada fue triunfal, y su arte respondió a la brutalidad de una ciudad con una oscuridad negra y descuidada.

En Nápoles se inicia una nueva etapa, en la que la técnica se hace más rápida y casual, como descuidada. Las formas se endurecen y presentan cabezas pintadas con poco detalle. Las transiciones entre luz y sombra son pura abstracción. La sombra es la protagonista indiscutible de ahora en adelante. Estos rasgos se van afianzando mientras transcurren los meses en Nápoles. Es como si se abriera un camino sin retorno, marcado por el dramatismo inquietante y lóbrego.

Caravaggio: Siete obras de Misericordia.

Uno de los encargos más prestigiosos fue la realización del retablo para la nueva iglesia del Pio Monte della Misericordia. El retablo debía llevar la imagen de las siete obras de la Misericordia, una obra extraordinariamente compleja que Caravaggio termina con asombrosa celeridad, en 1607.

Fiel al Evangelio de San Mateo, la siete obras ayudan a salvar el alma el Día del Juicio Final, y lo consigue retratando la esencia de la vida napolitana, el tumulto de sus calles y el contraste brutal y chocante entre la pobreza más extrema y la riqueza más exquisita y privilegiada.

Siete obras de misericordia (Sette opere di Misericordia), un lienzo de grandes proporciones, es un torbellino de figuras, en donde los protagonistas son mendigos, pobres, tullidos, que se agolpan a la entrada de una taberna.

Uno de los grupos está protagonizado por una joven que da el pecho a un viejo tras los barrotes de la prisión, o también nos encontramos con un portador de féretros que arrastra un cadáver.

No siempre utiliza modelos reales, a partir de ahora ensaya la pintura de memoria, en detrimento del modelo natural, aunque mayoritariamente sus escenas incluyen personajes extraídos de las calles y pasadizos napolitanos.

En la parte superior la Virgen parece una joven que sostiene al Niño, enmarcada por las alas del ángel, como si asistiera a la contemplación de un tumulto callejero.

En las obras de Caravaggio se encuentra lo divino y lo humano. Ante el lienzo, el fiel necesita tiempo para ir leyendo anécdotas e historias que sus obras van entrelazando.

El pintor, con esta obra en Nápoles, se colocó en el primer plano de la escena napolitana, de tal modo que los jóvenes pintores, de ahora en adelante, no tuvieron más remedio que aprender la lección de naturalismo.

En nuestra próxima entrada de blog hablaremos de su periodo en la isla de Malta. Esto es todo por hoy, nos despedimos hasta la próxima entrada de nuestro blog www.tasararte.com/blog/.

Caravaggio – Siete obras de misericordia (Sette opere di Misericordia),1607 Óleo sobre lienzo. 390 x 260 cm. Iglesia del Pio Monte della Misericordia, Nápoles, Italia.
Caravaggio – Siete obras de misericordia (Sette opere di Misericordia),1607 Óleo sobre lienzo. 390 x 260 cm. Iglesia del Pio Monte della Misericordia, Nápoles, Italia.
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