Caravaggio: de Nápoles a Malta.

Tras hablar en la entrada anterior de nuestro blog de Las siete obras de misericordia, Caravaggio abandona Nápoles para marchar a Malta. Allí es recibido con honores y todo tipo de distinciones. Le proponen ser miembro de la Orden de Malta. En su producción religiosa destacamos San Jerónimo escribiendo, en la que destaca la sequedad del cuerpo anciano.

La degollación de San Juan Bautista, según Caravaggio.

La obra más famosa de su etapa en Malta es la de La degollación de san Juan Bautista, producida dos años antes de morir, para el oratorio de la catedral de San Juan. Es una obra impactante, por las dimensiones y porque el tema del martirio ha sido una constante en su repertorio.

Pero ahora retrata una escena innoble, en medio de una cárcel en presencia de unos cualquiera, la muerte se hace trivial. Es una escena de ajusticiamiento, en la que desaparece toda alusión al mundo de lo divino y aparece el mismo San Juan tirado contra el suelo, sufriendo el peso de su verdugo como si fuera una res. Se acentúa la parte más salvaje de la muerte.

A la izquierda vemos a la joven Salomé, que acerca el recipiente para recoger la cabeza del Bautista y presentársela a Herodes. En plena mancha de sangre leemos la firma del pintor, que luce una F de Frater, es decir, miembro de la Orden, máxima distinción.

Caravaggio: de Malta a Sicilia.

Nuevamente el carácter irritable y atormentado del artista lo sitúa en una pelea contra un noble, y por esto mismo pierde el apoyo del Gran Maestre, que cambia su libertad para dar con sus huesos en la cárcel, de la que huye poniendo rumbo a Sicilia. Esto traerá consecuencias fatales, ya que infringe una norma de la Orden.

En Sicilia tuvo un recibimiento triunfal. Crea una nueva versión de Salomé con la cabeza del Bautista. Esta obra está en el Palacio Real de Madrid, producida un año antes de su muerte.

Pasa nueve meses en Sicilia, en los que se hace creciente su laconismo. Produce con la pincelada descuidada obras como La resurrección de Lázaro o El entierro de Santa Lucía.

Caravaggio: de Sicilia a Nápoles.

En 1609 vuelve a Nápoles, en donde tiene una vida sin par y desesperada. Tiene el favor de las grandes familias, pero en esta última etapa se acentúa la sobriedad y dureza, reduciendo el color a gamas casi monocromas, El martirio de San Andrés, El martirio de Santa Úrsula, David con la cabeza de Goliat, en el que Goliat es su autorretrato. Muere poco después en la localidad de Porto Ercole, en julio de 1610.

Caravaggio: un antes y u después en la Historia del Arte.

De personalidad desequilibrada, entre el narcisismo y es sadismo, y de la ternura de sus modelos al sentimiento de horror, fue capaz de unir el clamor y el tumulto. Renegó de la tradición y sintió atracción por los modelos de la calle, figuras nada idealizadas. Sus discípulos difundieron el estilo del maestro, destacamos a Horacio Gentileschi y Guido Reni.

Rubens manifestó su admiración al copiar algunos modelos caravaggiesco. Hubo un antes y un después en la Historia del Arte.

Esto es todo por hoy, nos despedimos hasta la próxima entrada de nuestro blog www.tasararte.com/blog/.

Caravaggio – Salomé con la cabeza de Juan Bautista (Salomé con la testa del Battista),1609 Óleo sobre lienzo. 116 x 140 cm. Palacio Real de Madrid,.
Caravaggio – Salomé con la cabeza de Juan Bautista (Salomé con la testa del Battista),1609 Óleo sobre lienzo. 116 x 140 cm. Palacio Real de Madrid.
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