Berthe Morisot, una gran personalidad y figura clave del Impresionismo.

Berthe Morisot (Bourges, 1841 – París, 1895) fue una pintora francesa, mujer de fuerte personalidad que fue una figura clave de los impresionistas, además de una de sus fundadoras.

Como tantos otros artistas de la época, Morisot nació en el seno de una familia acomodada. En aquella época, mediados del siglo XIX, era usual que muchos artistas (que no todos) perteneciesen a familias pudientes; esto les permitía formarse y realizar viajes para conocer de primera mano la obra de artistas del pasado fundamentales en la historia del arte. Édouard Manet, Camille Pissarro, Alfred Sisley, Edgar Degas, Berthe Morisot y Mary Cassatt nacieron en entornos familiares de buena posición social (no fue el caso de Claude Monet o de Pierre Auguste Renoir).

Los inicios y la formación de Berthe Morisot (y de su hermana Edma).

La familia se mudó a París en 1852, y fueron precisamente sus padres, interesados por la música y las artes, quienes animaron a Berthe y a su hermana Edma a iniciarse en estas, inscribiéndolas en clases privadas de dibujo en el año 1857, cuando Berthe tan sólo contaba con dieciséis años.

Su primer maestro fue Geoffroy Alphonse Chocarne, de la escuela de Dominique Ingres, y después Joseph Guichard, que exponía con regularidad en el Salón de París y fue quien animó a ambas hermanas a visitar el Museo del Louvre a pintar, en donde entraron como copistas en 1858.

Su siguiente maestro fue Achille Oudinot, alumno de Camille Corot, un importante miembro de la Escuela de Barbizon. Oudinot, consciente también del talento de las hermanas, le pidió a Corot que le reemplazara como maestro. Corot tuvo una gran influencia en la trayectoria artística de Berthe y Edma, y fue quien las introdujo en la corriente de la pintura al aire libre (au plein air), una técnica de colores claros y abocetados que eventualmente definiría al impresionismo y que en ese momento era lo más radical, rompedor y moderno.

En 1869 Edma abandonó su carrera artística tras contraer matrimonio, por lo que Berthe continuó en solitario su actividad pictórica.

Berthe, del Salón de París al movimiento impresionista.

Berthe y Edma participaron en el Salón de París desde 1864, Edma hasta 1869 que se casó, y Berthe hasta 1874. En 1868, mientras trabajaba como copista en el Louvre, un señor con barba se le acercó pidiéndole si podría posar para él; era Édouard Manet. Morisot fue su modelo en decenas de ocasiones y nació entre ellos dos una longeva y fructífera amistad. No sólo eso, sino que la pintora se enamoraría del hermano de su amigo, Eugène Manet, con quien se casaría y tendría una hija, Julie.

El trabajo de Berthe Morisot se volvió cada vez más experimental, a menudo mezclando acuarelas, óleos y pasteles en un solo lienzo. Este cambio de estilo, unido a su creciente interés por la pintura fuera de los confines de un estudio tradicional, llevó a Morisot a renunciar al Salón y a unirse a la Sociedad Anónima de pintores, escultores y grabadores, que nació en 1873 como rechazo al conservadurismo del Salón y celebró su primera exposición en 1874.

Después de Pissarro, y junto con Degas, Berthe Morisot fue quien más expuso en las exposiciones impresionistas, sólo faltó a una, la de 1879, por una dolencia de su hija Julie.

Berthe, primera Exposición de los impresionistas, y la polémica con “La Cuna”.

Berthe Morisot, invitada por Degas a participar en la primera de las exposiciones de los impresionistas en 1874, materializó de esta forma su integración plena en el Grupo. Presentó cuatro óleos, uno de los cuales, “La Cuna”, se convertiría en una de sus obras más famosas.

En “La cuna”, pintada en 1872,  Berthe representa en él a su hermana Edma velando por el sueño de su hija Blanche.

De temática cotidiana y aparentemente convencional, se expone junto a la extravagante “Una moderna Olimpia” de Paul Cézanne y la gente se espantó por el contraste entre ambas obras, reanudándose las peticiones a Berthe para que se apartase de ese grupo de “indeseables y forajidos” del arte. Cosa que como todos sabemos fue inútil. Es la primera aparición de una imagen de maternidad en la obra de Morisot.

Pero “La cuna” no es una escena convencional de maternidad. La composición es excepcional. La pincelada empleada por Morisot es rápida y ligeramente empastada, sin dejar de lado el excelente dibujo que siempre exhibirá. La captación psicológica de la protagonista demuestra la facilidad que tenía la pintora para el retrato. La madre mira a su hijo en la cuna con esa mirada lejana que uno dirige hacia el horizonte, como si mirara al mar. La pintura se construye con blancos negros y grises, los colores serios de los grandes temas.

Berthe Morisot – La cuna (Le berceau), 1872. Óleo sobre lienzo. 56 x 46 cm. Musée d'Orsay, París.
Berthe Morisot – La cuna (Le berceau), 1872. Óleo sobre lienzo. 56 x 46 cm. Musée d’Orsay, París.
Berthe Morisot, su estilo, su legado y su final.

Falleció el dos de marzo del año 1895, a los cincuenta y cuatro años, a consecuencia de una congestión pulmonar. Fue enterrada, el seis de marzo, en el panteón familiar del cementerio de Passy en París, junto a su marido Eugène y su colega artístico y cuñado Édouard Manet.

El año después de su muerte, sus amigos artistas, incluyendo Degas, Renoir, Monet y Mallarme, organizaron la primera exposición retrospectiva del trabajo de Morisot, reuniendo 380 de sus pinturas y rindiendo tributo a su talento.

Esto es todo por hoy, nos despedimos con una frase de Berthe que define su carácter y personalidad: “No creo que exista un hombre que trate a una mujer como su igual, y es lo único que pido, porque sé de sobras mi valor”. Gracias por leernos, y hasta la próxima entrada en nuestro blog, www.tasararte.com/blog/.

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