Arte deslocalizado: el caso del Isabella Stewart Gardner Museum.

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Vicisitudes y tribulaciones de algunas obras de arte. Tercera entrega de la serie.

Comenzamos no hace mucho una saga de cuatro capítulos sobre casos de robos de arte que no han sido resueltos y en los que lo sustraído sigue en paradero desconocido, aún no ha sido encontrado. Son grandes robos de obras de arte, robos de película.

El primer caso que les contamos (el 20 de diciembre del año pasado) fue el del Altar de Gante. Ocurrió en 1934. El ladrón pidió un rescate y no se llegó a un acuerdo. El sospechoso más probable de ser el culpable, en su lecho de muerte, dijo que se llevaría el secreto a la tumba, y así lo hizo. Pero el caso no está cerrado, en 2014 la fiscalía de Gante reabrió el caso con nuevos indicios. No se ha perdido la esperanza.

A la siguiente semana tratamos el caso de la Natividad de Caravaggio, un robo  en 1969 de una iglesia de Sicilia en el que estuvo involucrada la Cosa Nostra. Sigue sin aparecer, lleva 50 años en lo más alto de la lista de las joyas de la historia del arte robadas. Hoy luce en su lugar una réplica (realizada en un estudio en Madrid).

Hoy le toca el turno al caso del robo de trece obras de arte del Isabella Stewart Gardner Museum, en Boston. Vamos en orden cronológico: 1934, 1969 y 1990. El último caso que abordaremos y cerrará la saga será el espectacular robo en 2010 de cinco obras maestras del Museo de Arte Moderno de la Villa de París, realizado por el apodado como Hombre Araña y que la prensa definió como un “ladrón perfecto”.

El robo.

En la madrugada del 18 de marzo de 1990, un par de ladrones disfrazados de policías entraron al Isabella Stewart Gardner Museum (Boston, Massachusetts, Estados Unidos) y robaron trece obras de arte, algunas de artistas de renombre mundial como Rembrandt, Vermeer, Manet o Degas.

Las trece obras robadas fueron “El concierto” de Johannes Vermeer, tres obras de Rembrandt (un autorretrato grabado y dos pinturas, “Una dama y un caballero de negro” y “Cristo en la tormenta en el mar de Galilea”, su única marina), “Chez Tortoni” de Édouard Manet, cinco dibujos de Edgar Degas, “Paisaje con un obelisco” de Govaert Flinck, un remate de estandarte en bronce dorado en forma de águila perteneciente al primer regimiento de Granaderos de la Guardia Imperial de Napoleón y un vaso metálico chino, Gu, del siglo XII AC. Todo el conjunto está valorado en más de quinientos millones de dólares.

Los dos falsos policías aparcaron un vehículo cerca del museo, solicitaron entrar con la excusa de que estaban respondiendo a una llamada de emergencia. Saltándose el protocolo, el vigilante les permitió la entrada; a él y a un compañero les ataron y encerraron en el sótano del museo.

Toda la operación, el robo, se realizó en 81 minutos. Sólo cogieron una obra de la primera planta, las otras doce de la segunda, y de la tercera planta no se llevaron nada. Los ladrones partieron a las 2:45 am. después de hacer dos viajes a su automóvil con las obras. Los guardias permanecieron esposados ​​hasta que la policía llegó a las 8:15 a.m.

Se ofrece recompensa.

A pesar de algunas pistas prometedoras en el pasado, el robo sigue sin resolverse. El museo, el FBI y la oficina del fiscal de los Estados Unidos todavía están buscando pistas viables que conduzcan a la recuperación de las obras.

El museo ofrece una recompensa de diez millones de dólares por información que conduzca directamente a la recuperación de las 13 obras en buenas condiciones. Además, se ofrece por separado una recompensa de cien mil dólares por la recuperación del remate del águila napoleónica.

Cualquier persona con información sobre las obras de arte robadas o la investigación debe comunicarse directamente con el Museo. Se garantiza la confidencialidad y el anonimato. Los datos de contacto son: Anthony Amore, Director de Seguridad. theft@gardnermuseum.org.

Marcos vacíos.

Este caso es considerado el más grave en cuanto a materia artística por el FBI. El museo aún muestra los marcos vacíos de estas pinturas colgados en sus ubicaciones originales debido a estrictas prohibiciones en el testamento de Isabella Stewart Gardner, que dejó ordenado que la colección debía mantenerse sin cambios. Lucen vacíos como un marcador de posición para las obras faltantes y como símbolos de esperanza en espera de su regreso.

Colofón.

Todos estos robos de película que les contamos, desde Tasararte deseamos que no hayan terminado y algún día tengan un final feliz, que lo robado aparezca y vuelva a ser patrimonio universal, que todos podamos disfrutarlo. Esto es todo por hoy, hasta la próxima entrada en nuestro blog www.tasararte.com/blog/

Rembrandt – Cristo en la tormenta en el mar de Galilea, 1633. Óleo sobre lienzo, 160 x 128 cm. Firmado, en el timón: Rembrant. f / 1633. Robado en 1990 del Isabella Stewart Gardner Museum.

Johannes Vermeer – El Concierto, 1663-66. Óleo sobre lienzo, lienzo de 72,5 x 64,7 cm. Comprado por Isabella Stewart Gardner al periodista y crítico de arte Thoré-Bürger (Étienne Joseph Théophile Thoré) (1807-1869) en el Hotel Drouot, París por 29.000 francos el 5 de diciembre de 1892, lote 31, a través de Fernand Robert, su agente habitual en París. Fue la primera compra de su colección. Robado en 1990.

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